Es por todos sabido que cualquier persona que se precie necesita un lugar para vivir y yo no iba a ser menos, que por mucho que viva en California, dormir en la playa no es tan cool como parece. Hoy, voy a intentar explicaros la odisea que ha sido conseguir un piso, por si alguna vez os vais a vivir fuera vayáis preparados mentalmente.
Nuestra búsqueda de piso empezó hace varios meses, estando todavía en España. Andrea y yo buscábamos y seleccionábamos pisos por internet que se adaptaran a nuestras limitaciones (no muy caro y no muy lejos porque yo no tengo coche). La verdad es que no le poníamos mucho empeño en la búsqueda pero los pocos pisos que encontrábamos decentes, nunca contestaban nuestros emails. Esto debería habernos dado una pista de lo difícil que sería conseguir piso, pero nosotras, ingenuas e inocentes, todavía no nos dábamos cuenta.
Hacia finales de julio principios de agosto, Gina nos dijo que durante las dos primeras semanas de agosto nos podíamos quedar en su casa por un módico precio (200$ cada una, gastos incluidos). A nosotros se nos abrió el cielo porque de esta forma podíamos preseleccionar los pisos en España y ya una vez en USA verlos en persona y arreglar todos los papeles necesarios.
Confiadas de nuevo seleccionamos nuestros pisillos y nos venimos para América. ¡PUM! Primer problema, muchos de los pisos seleccionados que tenían un precio aceptable estaban en ghettos, de ahí el precio aceptable, y llamadme tiquismiquis pero eso de tener que preocuparme de que no me peguen un tiro en mi propio barrio no me acaba de convencer. Así que a ponernos a buscar de nuevo pisos en los que nuestra vida no corriera peligro.
Nuestra búsqueda de piso empezó hace varios meses, estando todavía en España. Andrea y yo buscábamos y seleccionábamos pisos por internet que se adaptaran a nuestras limitaciones (no muy caro y no muy lejos porque yo no tengo coche). La verdad es que no le poníamos mucho empeño en la búsqueda pero los pocos pisos que encontrábamos decentes, nunca contestaban nuestros emails. Esto debería habernos dado una pista de lo difícil que sería conseguir piso, pero nosotras, ingenuas e inocentes, todavía no nos dábamos cuenta.
Hacia finales de julio principios de agosto, Gina nos dijo que durante las dos primeras semanas de agosto nos podíamos quedar en su casa por un módico precio (200$ cada una, gastos incluidos). A nosotros se nos abrió el cielo porque de esta forma podíamos preseleccionar los pisos en España y ya una vez en USA verlos en persona y arreglar todos los papeles necesarios.
Confiadas de nuevo seleccionamos nuestros pisillos y nos venimos para América. ¡PUM! Primer problema, muchos de los pisos seleccionados que tenían un precio aceptable estaban en ghettos, de ahí el precio aceptable, y llamadme tiquismiquis pero eso de tener que preocuparme de que no me peguen un tiro en mi propio barrio no me acaba de convencer. Así que a ponernos a buscar de nuevo pisos en los que nuestra vida no corriera peligro.
Muy bien, buscamos pisos otra vez y vamos a ver algunos. Por suerte el tercero que vemos es perfecto, el piso es pequeñito pero acogedor, no es muy caro, tiene autobús directo a la uni, así que decidimos quedárnoslo. Durante el fin de semana, (vimos el piso un viernes, pagamos el depósito el martes), tuvimos dos momentos de crisis absoluta:
- El piso venía son nevera e incautas de nosotras pensábamos que una nevera no sería muy cara. Empezamos a mirar precios, y de segunda mano, la más barata estaba a 700 dólares. Obviamente no podíamos pagarla. Intentamos buscar soluciones, como pagarla a plazos o incluso vivir a base de minineveras o echar hielo en la bañera y mantener la comida ahí, pero por suerte, encontramos una empresa que alquilaba neveras por 30 dólares al mes, lo que en 10 meses suponía unos 300 dólares, un precio mucho más razonable.
- La zona donde estaba el piso pasó de ser aceptable a no muy buena, a horrible. Cómo no teníamos ni idea de las zonas buenas y malas en Long Beach empezamos a preguntar a la gente de aquí que opinaban de esa zona. La mayoría decía que no era una zona muy buena y que íbamos a querer mudarnos de allí lo antes posible. Nosotras acojonadas claro, porque aquí todo el mundo tiene armas y las sacan en menos de dos minutos. Yo ya estaba pensando que me iba volver a España con algún agujero de más. Sin embargo, como buena periodista que soy (ja!) empecé a buscar información sobre la zona y accedí a los registros de criminalidad de la policía, que demostraron que en realidad no era tan mala zona, los únicos delitos registrados eran robos y poco más. Así que decidí quedarme en el piso tan tranquila y guardar el dinero en sujetador al salir a la calle :P
Nos lo tomamos con filosofía y decidimos que dedicaremos el jueves a hacer todas estas gestiones ya que Andrea ya tenía su coche y podíamos movernos con más libertad. El jueves fue nuestro día grande, todo el mundo debería tener al menos una vez en la vida un día como nuestro jueves, ya veréis os va a encantar.
Nos levantamos temprano, sobre las 8, para acelerar los trámites. De repente nos llaman los de la nevera que en 30 minutos nos llevan la nevera a casa, a pesar de que nos habían dicho que nos avisarían con una hora de antelación. Empezamos a agobiarnos porque el coche de Andrea está todavía ilegal, sin registrar ni seguro ni nada y queríamos hacer eso primero antes de empezar a usarlo, pero si la nevera llega en media hora no nos da tiempo.
Ahora que el tema de la nevera está solucionado parcialmente, nos empezamos a preocupar por el coche, porque si no funciona, no podemos hacer ninguna de la gestiones que teníamos para ese día. Cerca de la casa hay un mecánico, así que fuimos hasta allí a pedirle ayuda. El hombre que era mejicano, muy agradablemente vino con su coche hasta nuestra casa para intentar cargar la batería. Comprobó que la batería funcionaba correctamente y nos dijo que seguramente se había descargado porque teníamos una bombilla de dentro del coche fundida y que si se quedaba encendida no lo veíamos. Además nos dijo que tenía unos mangos desgastados y que necesitaríamos cambiárselos (80$) y que teníamos que cambiar uno de los retrovisores porque nos habían robado un espejo. Además nos atornillo la matrícula que se nos iba cayendo.
El coche estaba listo o por lo menos lo suficientemente listo como para sobrevivir el día, pero íbamos conduciendo ilegalmente y sin un retrovisor, lo ideal para pasar desapercibidas. A pesar de todo nos ponemos en marcha, Andrea un poco cagada porque era la primera vez que conducía sola por la zona, pero con ánimo. Nuestra primera parada es la gasolinera, donde, por supuesto, ya la liamos parda, porque no sabíamos que gasolina necesitaba el coche ni como había que ponerla, ni como abrir el depósito. Aquí es todo self-service pero el gasolinero, muy amable y muy latino también, no vino a echar una mano ante la clara falta de capacidades por nuestra parte.
Coche listo, gasolina lista, nos ponemos ya en marcha y vamos a la autopista. Conduciendo ya por la autopista a 100 km/h nos damos cuenta de que llevamos el maletero abierto, así que ya nos ves a nosotras parando en un arcén de la autopista y bajando a cerrar el maletero. De nuevo, pasando desapercibidas con nuestro coche ilegal. Ya estamos otra vez preparadas para ponernos en marcha pero no podemos incorporarnos a la autopista, porque hay demasiado tráfico y no nos da tiempo a coger la velocidad necesaria para incorporarnos. Nosotras nos lanzamos, hacemos la 13/14, casi provocamos un accidente (con nuestro coche todavía ilegal) pero al final estamos de vuelta en la autopista.
Siguiente parada, el gas. Por suerte, en este caso, el papeleo del gas se soluciona rápidamente a excepción del hecho que tenemos que pagar un depósito de 75$ por no tener el número de la seguridad social, condición estúpida teniendo en cuenta que somos extranjeras y no trabajamos en este país, por supuesto que no vamos a tener ese número.
| Así es como utilizaremos la nevera estas dos semanas |
Tras solucionar lo del gas decidimos volver a casa a comer un poco e intentar descansar, antes de empezar la segunda ronda por la tarde. Comemos tranquilas descansamos un ratito y nos ponemos a buscar en google como llegar a las oficinas de la empresa de internet. Nos ponemos en marcha, pero por el camino pillamos hora punta y un tráfico de mucho cuidado por lo que nos quedamos atascadas durante un rato. Cuando al fin llegamos a la dirección, con media hora de retraso y ya preocupadas por no llegar antes de la hora del cierre, resulta que nos perdemos ¡PUM4! Tenemos menos de media hora para llegar a las oficinas de la empresa de internet, estamos en la zona donde deberían estar y somos incapaces de encontrarlas, maravilloso. Nos pasamos 20 minutos de arriba para abajo buscando las oficinas, con la presión de no llegar a tiempo. Finalmente y casi por casualidad, llegamos al sitio a la seis menos cinco, o sea cinco minutos antes del cierre. El chico que nos atiende, otro latino por cierto, muy amable nos hace el contrato pero nos dice que hasta el martes no nos instalaran internet, lo que significa que voy a pasarme el próximo fin de semana sin internet, agua caliente ni nevera. ¿Alguien quiere añadir algo más a mi miseria?
Después otra vez marchamos corriendo a Ikea para encargar las camas, colchones y todos los muebles necesarios. Allí perdimos 3 horas pero al menos conseguimos comprar los muebles importantes y que nos los trajeran el sábado para poder mudarnos. Por fin, al terminar en Ikea volvimos a casa. Total solamente habían pasado 13 horas de estrés y agobio, ¿quién necesitaría un descanso?
P.D: Siento las pocas fotos, pero es lo que hay, estaba muy estresada para sacar fotos :P

Dios mio que estrés!no sé como sigues viva después de todos estos contratiempos jajaja
ResponderEliminarOMG! Que estres de cosas, menos mal que ya poco a poco la casa va siendo habitable!
ResponderEliminarBuenísimo lo de la nevera, además la foto ilustra muy bien el problema xDDD
Día muy estresante, pero chica, en el fondo todo (o casi todo) salió bien, así que podéis quedaros con eso ;)
Por cierto, qué maravilla eso de que haya tantos latinos; que se ve que son majos y si te ven apurada de ayudan! Entre eso y que los españoles allí somos muy queridos en dos días sois las reinas del barrio!
Me muero! Te prometo que me pasa a mi todo eso y me muero. Desde este momento sois mis heroinas particulares.
ResponderEliminarYa nos enseñareis fotos de la casita cuando la tengais mas o menos decente y no os estreseis que poco a poco ira saliendo todo.
Bueno, visto lo visto, no se si querria cambiar de problemas. Bien mirado vas a tener batallitas para contar a los nietos eh...
ResponderEliminarMe alegro de que todo os vaya saliendo, seguid asi.